La viuda virtuosa

ambrose bierce 3A una viuda que lloraba en la tumba de su marido se acercó un atractivo Caballero, el cual le aseguró, respetuosamente, que hacía largo tiempo que albergaba por ella los más tiernos sentimientos.  
  -¡Sinvergüenza! -exclamó la viuda-. ¡Márchese ahora mismo! ¿Le parece el momento de hablarme de amor?
    -Le aseguro, señora, que no era mi intención desvelarle mi afecto -se excusó humildemente el Atractivo Caballero-, pero la fuerza de su belleza ha vencido mi discreción.
    -Debería verme cuando no estoy llorando –dijo la viuda.

Ambrose Bierce

Dos formas de entender la rutina

federico fuertes guzmanLa primera es visitar los domingos a la familia y comer el arroz con conejo que hace la mama.
La segunda es romper con todo y marcharse a recorrer el mundo con una mochila al hombro. Un domingo, uno se sienta sobre una gran piedra de un valle de las estepas de Mongolia para comerse un pedazo de pan negro con queso agriado y añora con toda el alma el arroz con conejo que, en ese momento, podía estar comiéndose en casa de la familia.
 
Federico Fuertes Guzmán

Ese chico tiene problemas en casa

ildiko nassr2Esta mañana, en clase, un alumno se transformó en perro. Siempre me pierdo la acción en mi afán de copiarles la teoría en la pizarra.
Después de la confusión, les pregunté a sus compañeros, disimulando mi curiosidad. Ninguno supo precisar el momento exacto en que ocurrió la transformación. No fue paulatina, sino sorpresiva.
Los adolescentes, en general, no dejan de sorprenderme. Sin embargo, en todos estos años de docencia, jamás había estado tan cerca del alumno-perro. Se transformó descaradamente en mi clase y me lo perdí.
No un cancerbero, ni siquiera un perro negro. Un perro lanudo, común, despeinado, que no llamaría la atención si no supiera que es López, el del tercer banco a la izquierda. No recuerdo su nombre de pila. Sólo su pelo desteñido y despeinado, como si nunca se lo hubiera lavado o peinado. Un chico común, con mirada perdida, como drogado. Un perro común, con mirada de perro, como hambriento.
Hablé con la psicóloga del colegio y me dijo:
-No puedo creer hasta qué extremos está dispuesta a llegar la gente para llamar la atención. Ese chico tiene problemas en su casa.
Vaya si los tiene, pensé.
-Su padre los abandonó cuando él nació, porque era diferente a lo que esperaba. No sé qué quería este tipo, si lo vieras. Creo que se parece al chico, cuando se transforma. Una cara de perro impresionante.
Después de la transformación, el perro escapó del aula y sus compañeros tuvieron que buscarlo. Hasta que volvieron mi hora había terminado.
Definitivamente, siempre me pierdo la acción.
 
Ildiko Nassr

Tempus Fugit

viniloAparte de muchas virtudes, la tecnología encierra la vocación perversa de hacernos sentir cada vez más viejos. Muestra de ello es cómo a diario, al tiempo que se intenta saciar la voracidad acaparadora de los coleccionistas de música, la perfección metalizada del CD, la enorme capacidad de almacenamiento del DVD y los misterios condensados e insondables del MP3 nos ponen despiadadamente de manifiesto la vertiginosa certidumbre de haber nacido vinilo tempore.

Juan Ramón Santos

Una excusa para viajar a París

Francisco Rodriguez CriadoEstoy cansado de vivir siempre en la misma ciudad. Me gustaría salir al mundo, viajar. A París, por ejemplo. Sí, París estaría bien. Mudarme a la capital francesa y escribir los Trópicos antes de que se me adelante Henry Miller; diseñar y construir una gigantesca estructura metálica a la que podría llamar la Torre Eiffel; levantar el castillo de Versalles; respirar el mayo del 68 o dar un paseo por la orilla del Sena acompañado de Víctor Hugo. Pero, claro, todo eso es imposible ya… Si algún día voy a París tendré que conformarme con avistar en el cielo las cigüeñas y sus cestitas de mimbre cargadas de recién nacidos. Unos amigos que han estado allí hace poco me han dicho que es un espectáculo no exento de cierto atractivo, a fin de cuentas.

Francisco Rodríguez Criado

Elogio de la lectura II (o No todos los caminos llevan a Roma)

pilargalan3El camino de Delibes va de uno al que se le muere la madre, como a mitad del libro. Luego, el padre, un sinvivir, pobre. Y al final, creo que se va o una guerra o algo.

-Creo que no hemos leído tú y yo el mismo libro.

-Desde luego que no, señorita, que el mío lo cogí de la biblioteca y aún no lo he devuelto. 

Pilar Galán

Diez ejercicios – 6. Metáforas del héroe

marco deneviJonás hostiga a la ballena, la provoca, la insulta, le dice que se aprovecha de los peces pequeños pero que es incapaz de devorar a un hombre, la llama mojarrita, arenque y otros epítetos injuriosos. Al fin la ballena, harta, se traga a Jonás sin hacerle el menor daño. Una vez dentro del vientre de la ballena, Jonás empieza a correr de aquí para allá, da puñetazos y puntapiés, profiere terribles alaridos. Al cabo de una hora la ballena, enferma de náuseas, lo vomita sobre una playa. Desde entonces Jonás cuenta a todo el mundo sus aventuras con la ballena, inventa episodios fabulosos o sangrientos, convierte la hora que pasó dentro del estómago de la ballena en días, en meses, en años enteros. Afirma que la ballena le tuvo miedo.

Marco Denevi

ABC de las microfábulas. B

letra_BBenito el burro buzna y re-buzna. Brama en la borrasca buscando besar a la bella burrita borrada por un brujo con brutas bendiciones brahmánicas.
Benito la busca bajando la barranca, la busca por el bosque brindándole bombones y bananas, la busca basándose en bramidos bravos y en bruscos berridos.
Bulversante.
Benito será burro mas no bruto ni belicoso, sus berrinches son bienintencionados. La bella burrita en el bajío lo barrunta y bebe brindando por su buenaventura.
En el Bar Baro el brujo bárbaro blasfema entre broncas, borracho de birra y brandy barato, la buzarda biliosa, bloqueado en su bufante brujería cuando Benito, bramando como bullterrier, como bólido le birla su burrita con un beso blando, brutal, babeante, bilateral, batiente, billonario.

Moraleja
El que no llora no ama.

Luisa Valenzuela

Hijos

ildiko nassr2Mis hijos salen casi de noche de la escuela. Es peligroso. Son pequeños y aquí oscurece tan temprano. Los padres hemos formado cuadrillas para buscarlos y repartirlos en sus casas.
Ya ubicados en el hogar, les damos la cena, conversamos un poco y los mandamos a la cama.
Como todos los niños se parecen, muchas veces no me doy cuenta de que siempre son niños distintos los que viven conmigo.

Ildiko Nassr