1.025 – Vacaciones de verano

 – Vaya día que escogiste para venir a la playa… ¡Maldito aire!
– Es viento, mujer. Aire es lo que respiramos…
Apretó los dientes para no responder a su marido. ¿Acaso ella le corregía cuando en la cama la llamaba Marta?… Ella que se llamaba Juana, su mujer de toda la vida…

Alejandra Díaz-Ortiz

1.024 – In other words

 Ni subido a una escalera conseguiría besarte. La certeza era aplastante, hormonal y gravitatoria. Tanto como distante tu belleza y diminuta mi congoja. Quise invertir las intenciones y cuestionarme si, tal vez, quisieras tú descender varios peldaños por besarme a mí. Tampoco. Descarté los métodos convencionales. Inicié un arduo entrenamiento. Cada día, cada noche. Perder grasa, ganar músculo. Hop, hop.Y fue que la tenacidad venció a las leyes de la naturaleza. Aprendí a volar y salí por mi ventana. Aleteando ilusionado hasta tu casa y tu dormitorio, donde me alcanzó la suela de una zapatilla rosa y tu voz, al fondo, gritando «bicho gafoso de mierda».

Gabriel de Biurrun Baquedano
Relatos en cadena. Cadena SER. Ed. Alfaguara, 2010
Ganador del 10 de diciembre de 2009

1.023 – Fuga navideña

 Para que no se enteren de que me he marchado he pedido al pastor manco que ocupe mi lugar. Nadie se dará cuenta hasta enero. Había pensado robar uno de los camellos, pero los muy imbéciles no se mueven, como si fueran de porcelana, así que me he ido caminando. Mientras atravieso calles sorteando un sinfin de zapatos, enormes, me doy cuenta de que el agua en realidad se mueve, y moja. Por fin veo el escaparate repleto de pequeñas bombillitas en el que estás. Apenas consigo llegar  hasta ti comprendo que nuestro amor es imposible. Estamos hechos a escalas diferentes. Ni subido a una escalera conseguiría besarte.

Javier Regalado Herrero
Relatos en cadena. Cadena SER. Ed. Alfaguara, 2010
Ganador del 26 de noviembre de 2009

1.022 – La cocina

 Mientras recojo mi destino del frío suelo de la cocina guardo las mentiras en el cajón de los cubiertos, junto a los cuchillos, la vergüenza en el de los trapos de secar, la angustia en el escurreplatos, la soledad en el escobero, la tristeza en el frigorífico y cierro la puerta de la cocina sin hacer ruido, para que no se enteren de que me he marchado.

Andrea Alfaro de Julián
Relatos en cadena. Cadena SER. Ed. Alfaguara, 2010
Ganador del 19 de noviembre de 2009

1.021 – Puntos de vista

 Cansado de las burlas de sus hermanitos, el patito feo decidió abandonar la parvada y lanzarse en búsqueda de un nuevo hogar. Tras varias horas de caminata, llegó hasta una casita perdida en medio del bosque. Golpeó la puerta con su pico tembloroso y una niña sonriente respondió al llamado, quién al verlo tan desprotegido, lo tomó fuerte entre sus brazos y corrió contenta a mostrárselo a su madre. –¡Qué bueno! –pensó el patito, feliz por haber encontrado una familia. –¡Qué lindo! –se alegró la niña, entusiasmada con la nueva mascota. –¡Qué rico! –exclamó la mamá, mientras buscaba la receta del pato a la naranja.

Martín Gardella

1.020 – Ángeles 11

 Traía el cielo en sus ojos. Sus manos, los labios, el pliegue fácil del cuello eran permisibles; pero no sus ojos sobrenaturales y llenos de nubes. No le vieron. Alguna mujer echó un vistazo codicioso a sus hermosas alas, pero nadie lo acogió, y esa noche durmió con frío y hambre en una calle adoquinada.

Espido Freire
Cuentos malvados. Ed. Páginas de espuma, 2010

1.019 – La fe

 Hay gente convencida de ser vasca, francesa o española, y que está dispuesta lógicamente a morir o a matar por ello. Algunos carecen de este privilegio, pero lo compensan creyéndose que son del Real Madrid o del Atlético, lo que les permite acuchillarse mutuamente y llamar hijo de puta al árbitro. Entre quienes no tienen patria ni club, hay muchos que por suerte para ellos han nacido con una potencia sexual insólita, lo que les autoriza a hacer las cosas por cojones. Estamos llenos de carencias, sin duda, pero nos sobran proveedores de sentido, al contrario que a las moscas o a las cucarachas, las pobres, que ignoran por qué hacen esto o lo otro.
Y es que todavía, entre quienes no creen en la patria ni en el fútbol ni en las gónadas, hay gente convencida de que Dios está más cerca del Opus Dei que de los jesuitas, o de los jesuitas más que de los dominicos. Total, que además de atribuir esta realidad calamitosa a una inteligencia superior, piensan que Dios se comporta como el socio de un club que hace su quiniela semanal y pone un uno a las religiones monoteístas, una equis a las politeístas y un dos a las extirpaciones de clítoris en campo contrario. De hecho, a un redentorista no se le pasaría por la cabeza hacerse escolapio, del mismo modo que un vasco no se me metería a andaluz ni atado, con lo difícil que es aprenderse un himno nuevo y una idiosincrasia. Además está demostrado científicamente que los que no pertenecen a tu grupo tienen el perímetro craneal más pequeño.
Todo esto significa que hay gente convencida de que la Tierra es plana, por lo que al llegar a sus bordes se precipita uno en el vacío. Matamos o circuncidamos para no caer en el abismo de decir good morning cuando todo el mundo sabe que se dice buenos días. Lo que hace falta es que sea para bien. Felices Pascuas.

Juan José Millás
Articuentos completos. Seix Barral. 2011

1.018 – El hombre marcado

 Todo empezó cuando era pequeño. Me obligaban a hacer las mismas cosas varias veces, las mismas cosas exactamente: recitar el poema que me había aprendido en la escuela, tocar la única pieza que me sabía entera al piano, hacer aquella mueca tan graciosa… una vez tras otra y otra y otra. No acababa nunca. Por eso estoy resignado a que no me toque la maldita primitiva, aunque juegue todas las malditas veces a los mismos malditos números, una vez tras otra y otra y otra. No acabará nunca. Nunca. Mi abuelo, mi pobre abuelo, que había jugado toda la vida al mismo número de lotería, al mismo siempre, tampoco sacó nunca ni un duro. Y antes de morir me dijo: tú insiste, repite, no te canses, que si no me tocó a mí, a ti seguro. Pero nada. En fin, que tengo que dejar de hacerme ilusiones, esas ilusiones que enturbian mi mente de trabajador asalariado con sueños de lujos imposibles, como por ejemplo una bañera redonda, sí, una bañera redonda y rosada llena de espuma y alguien que me frote la espalda de arriba abajo, de arriba abajo, y de fondo una música suave, suave y sublime, pero no de disco compacto, no, sino en directo, toda una orquesta de cámara en el cuarto de baño, entre los vapores calientes de esa agua llena de espuma. De espuma y dinero. Dinero. Y todo el dinero tenerlo a mi lado, ahí mismo, ahí mismo exactamente, en mis maletines, a la vista, al alcance de las manos mojadas por las aguas vaporosas de mi bañera rosada, y guardias de seguridad alrededor de toda mi mansión para protegerme a mí y a mi fortuna incalculable. Solo de pensarlo se me pone la carne de gallina.
De gallina y de gallina.

DIAGNÓSTICO : Batología (Repetición innecesaria de vocablos que se hace al hablar o al escribir).

Flavia Company
Transtornos literarios, ed. Páginas de espuma – 2011

1.017 – Diccionario infernal

 «Gomory: poderoso duque de los infiernos que toma la forma de una mujer hermosa, con una corona ducal sobre la cabeza y montada en un caballo que jamás pisa el suelo. Con el conjuro del fuego, responde bajo juramento sobre lo presente, pasado y futuro. Descubre tesoros ocultos, revela los sueños y enciende el deseo en el corazón de las casadas. Príncipe de las posesiones, pertenece a la segunda jerarquía, ocupa el cuarto lugar en el orden de los tronos y manda veintiséis legiones y dos mil hordas de íncubos fraguados del semen de los durmientes. 906492489: 0,91 euros minuto.»

Fernando Iwasaki
Del ‘Diccionario Infernal’ del padre Plancy

1.016 – La penúltima oportunidad

 Esta vez no erraré el tiro. Me sitúo bajo el umbral de la puerta. Coloco los pies por detrás de la junta de la baldosa. Me concentro en el lanzamiento. Respiro hondo y exhalo pausadamente mi deseo: si la encesto, me llama. Lanzo la bola de papel. Demasiado efecto. Ni ha rozado el cubo de basura. Este tiro no cuenta, pienso mientras recojo mi destino del frío suelo de la cocina.

Susana Caldeiro
Relatos en cadena. Cadena SER. Ed. Alfaguara, 2010
Ganador del 12 de noviembre de 2009