1.812 – Intertextualidad

federico patan3  Huyó de If. Se hizo del tesoro. Lo invirtió en distintos negocios. Las ganancias le quitaron toda preocupación por el futuro. Se daba todos los caprichos. Se aburría. Viaja o lee, fue el consejo de un amigo prudente. Visitó La Mancha, estuvo con los del Liguria, acompañó a Nemo, habló con los cuatro hijos de Fiodor, té con Virginia en su habitación, una pinta de cerveza en un pub dublinés. Sin prisas fue llegando a viejo, ayudado por otras aventuras. Poco a poco se llenó de nostalgia. Supo entonces, por boca de un príncipe, de un país del cual jamás había regresado viajero ninguno. Sonriendo para sí, decidió visitarlo.

Federico Patán

1.805 – Morir en un abrazo

Life and Death in The Northern Pass  Observad esta fotografía con atención.
Es de noche en Ciudad Juárez. Dos jóvenes se abrazan en un coche. Ella está embarazada y va a dar a luz en unas pocas semanas.
Están muertos.
El asesino disparó desde el costado izquierdo del coche. Una sola bala atravesó sus cabezas.
¿El sicario aprovechó la distracción para cometer el crimen? ¿O se abrazaron al saber que su final había llegado?
La vida de cualquier ser humano contiene dos certezas: que estamos vivos y que vamos a morir. Ojalá tarde mucho en alcanzarnos, pero la bala que terminará con nuestras vidas ya ha sido disparada.
Los abrazos y caricias que gocemos mientras tanto es lo único que importa.

Alberto Sicilia (Principia Marsupia)
http://www.principiamarsupia.com/2012/04/13/morir-en-un-abrazo/

Fotografía: Dominic Bracco.

1.798 – Deudas

carmela greciet2 Apurada por las deudas, mi madre vendió al vecino de al lado los 25 m2 de nuestro salón.
El día que vinieron a poner el tabique, mi hermana y yo, hipnotizadas por las obras de albañilería, nos quedamos de este lado y ahora vivimos con un señor muy raro que no nos habla, pero nos deja ver todo el rato la televisión.
A ella nos la cruzamos a veces en el descansillo. Parece más contenta y viste mucho mejor.

Carmela Greciet
Mar de pirañas. Nuevas voces del microrelato español.
Edición de Fernando Valls. Ed. Menoscuarto-2012

1.791 – La jugada

 aranoa_4 Héctor Gamboa era el locutor más popular de Radio Sucre. Las narraciones que hacía de los partidos eran famosas, los golazos se veían mejor cuando él los contaba que cuando los daban luego en la televisión. Nadie dudaba de su criterio. Si Gamboa dijo que el penal no fue, no fue.
Sus pronósticos se confirmaban, sus oyentes consumían religiosamente las marcas de soda que él publicitaba y los jugadores, más de una vez, ejecutaban paso por paso la jugada: que, con unos segundos de antelación, Gamboa primorosamente dictaba.

Fernando León de Aranoa
Aquí yacen dragones. Seix Barral, Biblioteca Breve.2013

1.784 – Información útil

ana maria shua 3_b  En la sala de espera, los pacientes intercambian información sobre sus enfermedades. El doctor es impuntual, la espera es larga, el doctor es tacaño, no hay revistas. La secretaria se queja: hay que rehacer una y otra vez las historias clínicas cuando los pacientes, aburridos, se entretienen intercambiando enfermedades. Una noche, la señora que limpia el consultorio encuentra en el cenicero atestado de colillas una obstrucción del colédoco con la que nadie se quiso quedar.

Ana María Shua

Cazadores de letras. Minificción reunida. Ed. Páginas de espuma, 2009

1.777 – Te quiero

daniel sanchez bonet  Que sí cariño que no voy a levantarte la mano nunca más. Ya verás, fíate de mí. Qué yo sólo quiero estar a tu lado. Te prometo que tampoco voy a volver a beber, ni a ponerme celoso cuando hables con tus amigos. Vamos a sacar esto adelante, ya verás como sí. Podemos ser muy felices y lo sabes. Mañana mismo pienso llevarte una sorpresita al trabajo y no dejaré de hacerlo hasta que me perdones. Voy a hacerte la mujer más feliz del mundo. No lo dudes. Todo esto va a cambiar… te lo prometo.
A pesar de llenarse la boca con todas sus mentiras, a Armando, aún le quedó valor para decir una más.
La mayor de todas.

Daniel Sánchez Bonet
http://microrrelatoapeso.wordpress.com/2011/07/14/te-quiero/

1.770 – Muñecos de Playmobil

Maria_Paz_Ruiz_Gil  Amaneció y ambos se enfrentaron al peso de su matrimonio.
El sexo se había convertido en deporte y la convivencia en un hábito trágico.
Doce años pegados como caracoles, compartiendo sus babas, sus olores, sus manchas conocidas, tan propias de esos sonidos repetitivos, calcados del día anterior.
Habituados al espanto de su aliento caliente, al cuerpo del otro, visitado millones de veces, emprendieron un divorcio sin gritos ni copas rotas. Cada uno buscó su liberación. Pronto encontraron otras babas, otras manchas, igual de comunes, igual de sucias, igual de aburridas; porque nadie les dijo que el amor es biología, y todos los alientos son calientes, y todos apestan a lo mismo en la mañana, y todos los cuerpos se excitan con los mismos toques, y todas las parejas cumplen un guión que un desconocido les ha escrito dentro.

María Paz Ruiz Gil

Mar de Pirañas. Edición de Fernando Valls. Menoscuarto ediciones.2012

1.756 – La emboscada

 ana maria shua 3_b No es una sirena pero finge bien. No es difícil: en el fondo el pelo muy largo y los pechos desnudos son tanto más importantes que la cola de pez. Aparece de golpe delante de los veleros, de las lanchas, se exhibe con descaro. Aprovechando el desconcierto de los tripulantes, sus secuaces asaltan la embarcación. De ellos se dice que son tritones, pero cargan con tanques de oxígeno para disimular.

Ana María Shua

Cazadores de letras. Minificción reunida. Ed. Páginas de espuma, 2009

1.749 – Por estas fechas

raul ariza escritor 01  Fue una vecina la que dio el aviso. Al llamar a la policía dijo que el gato de los del tercero, de pelo atigrado y carita de pena, llevaba maullando sin cesar desde hacía dos días. Y que eso le había mosqueado bastante, por lo inusual.
Al llegar se encontraron las persianas bajadas. Penumbra espesa y ese olor dulzón que según las novelas del género siempre anuncia la muerte. Un piso de dos habitaciones, salón, cocina y un baño. En ambos dormitorios, el de matrimonio y el que claramente era el del crío, con un papel azul hasta media pared y una cenefa con dibujos de nubes, los cajones estaban abiertos y vacíos. Durante todo el recorrido que los agentes hicieron por la vivienda, un gato les persiguió algo inquieto, maullando y colándoseles por entre las piernas. El tintineo del cascabel, junto con su desesperante quejido, rompía burlonamente el silencio clínico de aquella inspección ocular.
En el salón se encontraron el televisor encendido, con niebla en la pantalla. Junto al reproductor del DVD, uno de los agentes encontró la carátula abierta de una película de Frank Capra, y entre los dedos rígidos del hombre que yacía desangrado vena abajo en el sofá, una carta de despedida firmada por una tal Anabel, que terminaba con estas dos frases: «Y ahí te quedas con tu puto gato, mamón. Feliz Navidad».
Lo primero que ordenó el sargento fue que le pusieran agua al minino, a ver si conseguían callarlo de una vez por todas.

Raúl Ariza

La suave piel de la anaconda. Ed. Talentura. 2012
http://elalmadifusa.blogspot.com.es/