2.302 – Presente y ausente

Flores2  El incómodo cadáver del mediador familiar seguía en la alberca flotando. El chacho lo empujaba con el cayao, empeñado en hundirlo y olvidarse. Mi madre, en enterrarlo junto a las tomateras; que le daría jugo a los tomates, decía. Papá, que cerrara esa boca, que picado los marranos se lo comerían tan ricamente. Barbacoa, gritó el abuelo, que aún estamos a tiempo, y en mi casa mando yo. Los niños suplicábamos, chillones, ponerlo de espantapájaros mientras durara. De nuevo todos una jauría. Volvieron las amenazas, los juramentos. Y lo peor es que, aunque seguía allí como buscando en el fondo, ya no podíamos contar con él.

Miguelángel Flores
VIII Edición de Relatos en Cadena, de la SER
Ganador Semana 27

2.295 – Semana

leon_de_aranoa  Se conocieron un lunes de tiernas y calladas esperanzas. Se enamoraron un martes, coincidiendo con la celebración de un congreso de cardiología en la ciudad. Se casaron un miércoles de secretas complicidades, de síes pero noes, de arroz y nubes altas. Un jueves de cosecha concibieron a sus hijos, que nacieron de su amor y de sus manos. Llegaron puntuales, un viernes de invierno, con una esperanza debajo del brazo y una pregunta en el paladar. Lloraron juntos, un sábado adulto de cucharillas, de reproches mudos y cristales rotos. Sucedió de madrugada, con la dulce amargura de la vida que se escapa. Se separaron al fin un domingo no festivo, con el paso inseguro del que sigue los consejos de los mapas antiguos.
Compartieron una vida, tan intensa que hoy parece una semana.
Desde entonces caminan ficciones paralelas, se recuerdan con dolor bisiesto, mienten cada mañana ante el espejo y se saludan con afecto, pero duermen en silencio.

Fernando León de Aranoa
Aquí yacen dragones. Seix Barral, Biblioteca Breve.2013

2.288 – En Cejunta hay unas escaleras…

antonio fernandez molina2  En Cejunta hay unas escaleras que sólo tienen peldaños impares. Allí se piensa que los peldaños pares traen mala suerte y por eso se destruyen. Algunos opinaron que también habría que cortar cada pie derecho de las personas, pero alguien arguyó:
-Si nos destruimos el pie derecho ya seremos cojos y, si todos somos cojos, las cojeras van a aceptarse como algo natural y deseable. No tiene sentido.
El que hablaba así tenía fama de persona sensata y sus palabras parecieron tomarse en cuenta.
Otro dijo:
-Soy patriota. Lo incongruente es lo deseable.
Algunos recibieron esta declaración con aplausos. Entonces se inició una polémica, que aún sigue, con alternativas oscilantes.

Antonio Fernández Molina
Las huellas del equilibrista. Ed. Menoscuarto 2005

huellas equilibrista

2.281 – Conjugaciones verbales

pilar galan 65  Conocen también períodos de sequía, los malditos verbos, esos núcleos caprichosos, consentidos, los rema que aglutinan, que dicen, que predican, que atribuyen a Luis que es alto, por ejemplo.
Hay días de noviembre, hay tardes de verano, navidades enteras, en que juegan a esconderse, como niños.
Retumban en las bocas, se columpian en las comisuras, pellizcan la punta de la lengua y tratan de vivir para siempre en nuestros labios.
Malditos verbos, tan exactos, el presente que duele, el pasado, aunque no vale arrepentirse, la certera diferencia entre es y ha sido, el futuro que no llega, el camino que perdemos en todos los imperfectos, el aspecto tan horrible que tienen los condicionales.
Te amaba aún cuando me dejaste, o te amé más que nunca entonces, o te amaré mientras viva, o me fastidia tanto que me olvides, cuando lo que uno quiere decir no es eso, nada de eso, sino
ven,
acude,
dame besos,
ámame,
porque voy a morirme si me dejas, abrázate a mi cuerpo dormido.

Malditos verbos, caprichosos, núcleos de niño mimado, remas consentidos.
Nos sabemos todos los tiempos verbales, las personas,
los modos,
los pretéritos,
las condiciones, las excusas.
Cuando nos dejaríamos morir por un buen subjuntivo,
un imperativo a tiempo,
una súplica, amor,
no me dejes, ven a verme, acaríciame el alma, revuélveme el pelo.
ojalá que tus manos destejieran mi vida.

Malditos verbos, niños mimados, núcleos consentidos.

Pilar Galán
Tecleo en vano. Ed. De la Luna libros. Marzo 2014

2.274 – Gemelas

towanda  En cuanto caiga la noche y el agua lo anegue todo, regresaré a casa. Correré llorando a los brazos de mamá y, entre hipos perfectamente ensayados, les contaré que mi hermana se ahogó sin que pudiera hacer nada… Sobrarán más explicaciones cuando me muestre vestida con las desolladas ropas de la difunta. Siempre la prefirieron a ella. Me abrazarán, dando gracias a Dios, por haber protegido a la favorita.
Llevo tantos años estudiando sus gestos, su risa, el estúpido tono de su voz o su modo altivo de caminar, que nadie será capaz de descubrir el engaño.

Towanda*
http://platonenmismanos.blogspot.com.es/2014/12/gemelas.html
*María Sergia Martín

2.267 – La rana fantasma

Jaime Alberto Velez G.  La rana fantasma puede croar a cualquier hora del día, pero suele hacerlo sobre todo en la noche. Su canto, aunque carece de realidad, no se diferencia del que emite una rana común, y hasta llega a confundirse con él. Pero no sólo eso: la rana fantasma jamás canta sola y prefiere, más bien, hacerlo acompañada de un grupo de ranas reales. Así que en una noche cerrada y en mitad del campo resulta imposible distinguirla; afirmar lo contrario constituiría una completa falsedad. Por esta razón, el miedo que este fantasma llega a producir posee tal exclusividad, que nadie puede aseverar que lo haya experimentado de verdad. Y, sin embargo, ¿quién podría asegurar que la rana fantasma no existe?

Jaime Alberto Vélez G.
http://e-kuoreo.blogspot.com.es/2011/09/31-jaime-alberto-velez.html

2.260 – Curso de ética

Jaime Munoz Vargas2   Durante las primeras diez sesiones el profesor se dedicó a explicar que la delación era una de las manifestaciones más abyectas de la conducta humana. Los alumnos aprobaron el primer examen y el aprovechamiento fue total: las calificaciones no bajaron del 9 (nueve). Luego el maestro abordó otros temas: la mentira, la venganza, la irresponsabilidad. Lamentablemente, esos tópicos apenas fueron sobrevolados y la mayoría de los alumnos acusó notables tropiezos, y resultó entonces previsible que en los siguientes exámenes parciales se dieran caídas casi irreparables. Pero la nota final tuvo una posibilidad de mejoría. El profesor de ética reunió a los alumnos reprobados y, con voz suave, con ademán cómplice, persuasivo, les indicó que para salvar la materia podían llevarle, cada uno, mil pesos en efectivo. No hubo titubeos. Los alumnos desfilaron por el departamento del profesor para entregar la cuota. Luego todos aprobaron ese curso y nadie osó denunciar a su maestro. Los alumnos aprendieron muy bien la primera parte de su clase: la delación es una de las manifestaciones más abyectas de la conducta humana. Gracias a eso rescataron una nota final satisfactoria y el curso les dejó, como era de esperar, una lección indeleble.

Jaime Muñoz Vargas
La otra mirada – Antología del relato hispánico. – Menoscuarto Ediciones 2005

2.253 – Cuatro soldados sin 30-30

Nellie-Campobello   Y pasaba todos los días, flaco, mal vestido, era un soldado. Se hizo mi amigo porque un día nuestras sonrisas fueron iguales. Le enseñé mis muñecas, él sonreía, había hambre en su risa, yo pensé que si le regalaba unas gorditas de harina haría muy bien. Al otro día, cuando él pasaba al cerro, le ofrecí las gordas; su cuerpo flaco sonrió y sus labios pálidos se elasticaron con un «yo me llamo Rafael, soy trompeta del cerro de La Iguana». Apretó la servilleta contra su estómago helado y se fue; parecía por detrás un espantapájaros; me dio risa y pensé que llevaba los pantalones de un muerto.
Hubo un combate de tres días en Parral; se combatía mucho.
«Traen un muerto de tres días -dijeron-, el único que hubo en el cerro de La Iguana.» En una camilla de ramas de álamo pasó frente a mi casa; lo llevaban cuatro soldados. Me quedé sin voz, con los ojos abiertos abiertos, sufrí tanto, se lo llevaban, tenía unos balazos, vi su pantalón, hoy sí era el de un muerto.

Nellie Campobello
Cartucho. Relatos de la lucha en el norte de México, ERA, 2012

2.246 – Recomendaciones para ser alcanzado por un rayo

 francesc barbera Si la tormenta le sorprende bañándose en una piscina, río o playa, permanezca en el agua: el cuerpo mojado es buen conductor de la electricidad. Si se encuentra en la montaña, diríjase a la cima más alta. Refúgiese debajo de los árboles, sobre todo si están aislados. Acérquese a alambradas, verjas y cualquier tipo de objetos metálicos. Utilice su teléfono móvil. Si además realiza una llamada, la probabilidad de ser alcanzado por un rayo se multiplica. Con suerte, ella responda y pueda decirle, un instante antes de recibir el impacto, que aún la ama.

Francesc Barberá Pascual
Microrretales, 2014

2.239 – Soledad

arantza portabales02  —No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde. A mí me basta esto,sabes. Charlar un poco. Verte de vez en cuando. Te veo tan poco, María. Casi ni vienes a casa. Pero qué guapa estás hija…
Yo no sé muy bien que decirle.Cuando hago amago de levantarme, me sujeta por el brazo.
—Hasta Aluche, por favor —, me suplica, —hasta Aluche. Y yo vuelvo a sentarme. Aunque me llamo Laura. Aunque hoy es jueves. Aunque tengo que bajarme en Carabanchel.

Arantza Portabales
http://entretiensld.blogspot.com.es/2014/04/arantza-portabales-santome-espagne.html 
http://unanubedehistorias.blogspot.com.es/2015/02/de-celeste-su-rastrillo-y-soledades.html