2.208 – Engaños

leon_de_aranoa  Empezó engañando a su mujer, un poquito cada día. Al besarla por la mañana en la frente, al decirle mi vida cuando no lo era (nunca lo fue). La engañaba al pasear con ella de la mano por el barrio, al caer la tarde.
Engañar a sus vecinos le resultó aún más fácil. Sonreírles en el ascensor, interesarse por su salud y acariciar la cabeza a sus hijos, que hay que ver lo altos que están ya. Evitaba en tales ocasiones verse reflejado en el espejo, para no advertir el leve desafecto de sus gestos, y ahuyentar así el temor irracional que le causaba reconocer en él a un extraño.
Engañaba a sus compañeros de trabajo, a sus jefes, a sus inmediatos subordinados. Engañaba a Marga, su secretaria, cada vez que se encontraba con ella en el parking B7 del gran edificio de oficinas al terminar la jornada. Mentían sus labios al besarla, eran falsas las promesas que le hacía, falsas las manos sobre sus pechos y la rutina del sexo entre ellos.
Engañaba a diario, con tenacidad laboral. A su madre y a sus hermanos, a sus amigos, a su perro. Engañaba a cuantos saludaba con amabilidad las mañanas de los sábados, en un parque próximo, cuando lo sacaba a pasear.
Hasta que una mañana, frente al espejo, se engañó a sí mismo. Engañándose a sí mismo, descubrió maravillado, engañaría de una sola vez a todos.
Lamentó no haberse dado cuenta antes por el enorme esfuerzo que se habría ahorrado, pero ya era tarde: no se creyó.

Fernando León de Aranoa
Aquí yacen dragones. Seix Barral, Biblioteca Breve.2013

2.207 – Problemas en la noche 369

ana maria shua  -Así que dime si estás dispuesto a obedecerme y acompañarme a la ciudad de Fas y Meknás, donde radica el tesoro, y luego que lo hallemos te daré cuanto me pidieras y serás en adelante mi hermano como de mi sangre bajo la fe de Alá y a tu país tornarás con el corazón exento para siempre de toda inquietud y pesar.
-No.
-¡Maldito hijo de serpiente y de una cerda sin narices! ¿Y qué haremos ahora en todas las páginas que faltan?

Ana María Shua

Cazadores de letras. Minificción reunida. Ed. Páginas de espuma, 2009

2.206 – A buenas horas

  jordi maso rahola  El arcángel sobrevuela el pueblo y, con un suntuoso batir de alas, aterriza delante de la casa del carpintero.
–Debo hacer un anuncio importante –dice cuando José, el carpintero, abre la puerta.
–Usted dirá.
Es un taller oscuro, pero la luz que irradia el arcángel le permite vislumbrar las herramientas dispersas; el suelo está tapizado de serrín y virutas; en un rincón, María, la esposa del carpintero, amamanta un bebé.
–Usted dirá –repite José.

Jordi Masó Rahola
Les mil i una (ARC-Lo Càntich, 2014)
http://associaciorelataires.blogspot.com.es/2014/01/les-mil-i-una-jordi-maso-rahola.html

2.205 – Seducción

pedro herrero  Era nuestra primera cita y quise llevarte a un restaurante suntuoso, de aquellos que no muestran los precios del menú en la puerta de entrada. En el vestíbulo tenían un Blüthner en buen estado de conservación. Estaba en un rincón, junto a un sofá Chester de piel marrón y una lámpara Art Déco, cuya luz sumía el lugar en una penumbra cálida, llena de complicidad. Yo sabía que si me sentaba a tocar cualquier cosa en aquel viejo piano (alguna fuga de Bach, un nocturno de Chopin) mientras esperábamos a que nos dieran mesa, tú caerías en mis brazos sin rechistar. Pero entonces te habría gustado por mis habilidades. Y yo quería que me quisieras por lo que soy, no por aquello que soy capaz de hacer. Por eso, cuando más tarde nos fuimos de allí sin pagar la cuenta, y aun así viniste conmigo, supe que era el hombre de tu vida.

Pedro Herrero
http://http://www.humormio.blogspot.com.es/2014/11/seduccion.html

2.204 – Maguey

pilar galan 65  Valladolid es una de las ciudades con más niebla de España. A eso del atardecer, desde el Pisuerga, empieza a crecer una maraña de jirones que sube hacia el paseo y deja una huella fría en los bancos de piedra.
Si no estás acostumbrado, la helada se te cuela hasta los huesos y te entra una tiritona que no te deja en siete días. Los de aquí salen a la calle preparados. A los que vienen de fuera les toca pagar peaje, ya saben, la gripe con medicamentos dura una semana y sin ellos, siete días. Cosas de médicos. Chistes de médicos. El humor español es muy distinto al suyo. Y las palabras. Le habían dicho que aquí, en Valladolid, la gente hablaba el mejor castellano del mundo. Y sí, hablan bien, pero las sílabas tienen los bordes cortantes del carámbano y las letras se pegan a los labios, perdidas en las grietas.
Cama segura y asistencia médica.
Las otras son muy cariñosas y le dejan rebañar las sobras de la crema pastelera o de la masa de los huesos de santo.
Perrunillas, mantecados, buñuelos de viento.
Sobre la niebla, cuando ya no se ven ni las sombras de los árboles dorados del otoño, se extiende el olor dulce del azúcar del convento.
Tres comidas al día.
Son buenas, las otras. Mayores, pero no lo parecen por su cara que no muestra ni una arruga. Lisitas, sonrosadas. Caras que no han sido tocadas por el sol ni por el frío negro que sube del río a lamer las rejas de su celda.
Son buenas, sí, y la quieren mucho. Y no se ríen cuando habla. Ni cuando tienen que tirar de ella para despertarla, tan dormilona que casi se le cierran los ojos rezando tempranito.
Y aquí solo están ellas, no hombres vociferantes ni gritos ni humo. Solo te tocan ellas.
Aquí combaten el frío a base de caldos calentitos, de ave y vegetales.
Ella se calienta el corazón de otra manera.
Cuando el viento helado agita las hojas más allá del río, reza muy bajito las palabras de antes.
Durazno, maguey, alquejenje, guayaba, guara, arrayana, luma.
No sabe muy bien qué pide con esta plegaria, pero ahuyenta el frío y la niebla, y la lleva a los días de hambre de la infancia, cuando la felicidad se medía por la comida que habían conseguido robar en el mercado, donde el nombre de dios era carnoso, dulce y fresco, y podía morderse hasta quedar saciada.

Pilar Galán
Tecleo en vano. Ed. De la Luna libros. Marzo 2014

2.201 – El pescador de lágrimas

javier_ximens  En Ibiza, enganchada entre sus redes, un pescador ha recuperado un ánfora fenicia llena de lágrimas. Lo supo por el aroma de llanto. Son de las mujeres de los pescadores que el mar se quedó. Una de ellas, la más cristalina, le ha reflejado el rostro de su padre y ha emitido la fragancia de su madre.
Después de abismar la vasija en el mar y empujado por brisas de gaviotas, ha remado rápido a puerto con deseos de abrazar a su mujer y decirle a su madre que ya no hace falta que vuelva a llorar en el acantilado.

Javier Ximens
http://ximens-montesdetoledo.blogspot.com.es/2014/09/el-pescador-de-lagrimas-finalista-en.html

2.200 – Los lugares del amor

2003 Sundance Film Festival - "Mondays in the Sun" - Portraits  Hay lugares donde el amor se intensifica. Las terminales de los aeropuertos, por ejemplo. En ellas es habitual ver besarse a parejas que llevaban tiempo sin hacerlo, y ejercitar de nuevo, ante la inminencia de la partida, el lenguaje desaprendido de la ternura y de los gestos.
En las salas de espera de los hospitales nos cogemos las manos esperanzados, lamentando haber discutido, arrepentidos y dispuestos a mejorar todo lo que antes salió mal.
El amor adquiere a veces en las cabinas telefónicas una intensidad inesperada. También en los locutorios: ¿quién no ha dicho en su cabina tres lo que nunca antes se atrevió a decir, amparado en la distancia? Los kilómetros que nos separan de la persona amada guardan a menudo una relación directamente proporcional a la necesidad que tenemos de sincerarnos con ella.
Son más frecuentes también los besos y las caricias en los portales y en las calles que ha mojado la lluvia. Y ante el objetivo de las cámaras de fotos, con independencia del lugar donde sean utilizadas, parque público o alcoba.
Y en los bares solitarios, de madrugada. En los andenes, en invierno. Y en presencia de la muerte.
Por contra, hay también lugares donde el odio se intensifica. En los campos de batalla. En los dormitorios que llevan años sin ser pintados. En los coches familiares, cargados de maletas, perdidos en las salidas de las autopistas que circundan las ciudades.

Fernando León de Aranoa
Aquí yacen dragones. Seix Barral, Biblioteca Breve.2013

2.199 – Farsante

alonso-ibarrola2-300x200  Se hacía pasar por sordomudo y vendía lotería falsa. Siempre ocupando su esquina, en una calle muy concurrida de la gran ciudad, y dispuesto a desaparecer de la faz de la tierra en cuanto les correspondiera a «sus números» un premio importante. Pero, para su fortuna, esto no ocurría… Hasta se había permitido el lujo de abonar «una terminación» y «una pedrea». La gente compraba sonriente y complacida; le hablaba pero él solamente esbozaba una amable sonrisa. Un día, un ratero que había observado la importancia de sus ingresos, le robó la cartera de improviso. Quiso gritar, pero se contuvo. Hubiese echado a perder el negocio…

Alonso Ibarrola
No se puede decir impunemente ‘Te quiero’ en Venecia.Visión Libros. 2010
http://www.alonsoibarrola.com/

2.198 – Ortodrómica

mei moran  La distancia más corta entre dos puntos es el olvido. El primero lo envolvió en lino. La segunda acurrucada en un moisés de mimbre. Con nombre, sin apellido. Solo unas calles más abajo, depositados frente a la iglesia.
Y luego, casi siempre la vida en paréntesis. ¿Será este de la corbata? ¿O esa mujer que se da prisa para ir a una reunión importante? ¿O aquellos dos que caminan juntos sonrientes y confiados, tan unidos?
Ellos extraviaron en su memoria aquellas sus primeras caricias.
Acallaron la cadencia de su voz. Borraron el camino, perdieron la pista. Desaprendieron que fueron hijos.

Mei Morán
http://meimoran.blogspot.com.es/2014/10/ortodromica.html