2.097 – La pérdida del amor

luisa-valenzuela22  Mi antiguo enamorado me tenía entre algodones de azúcar y siempre repetía que yo era la más dulce; era su bombón de chocolate, su caramelo masticable. Por desgracia una creciente diabetes lo obligó a apartarse de mi lado.
La separación me agrió a tal punto el carácter que a mi nuevo pretendiente le produje acidez. Ahora a ninguno el resulto apetecible. Muy a mi pesar tendré que alejarme de esta secta de caníbales entre los cuales me sentía muy querida si bien algo diezmada.

Luisa Valenzuela
Juego de villanos. Thule Ediciones S.L. 2008

2.090 – Fuerza de voluntad

a_maria_shua  Yo tengo mucha fuerza de voluntad. La tengo aquí, en esta caja de madera con incrustaciones de nácar. La caja era mi abuelo paterno y vino con él de Beirut, pero estaba vacía. Ahora la uso para acumular los excedentes de energía vital que de otro modo, ciertas noches, me provocarían insomnio. Obligada a la oscuridad y la quietud, la energía vital se convierte al poco tiempo en fuerza de voluntad de excelente factura que podría ponerme ahora mismo si quisiera, si tuviera sólo tuviera ánimo para abrir la maldita caja.

Ana María Shua

Cazadores de letras. Minificción reunida. Ed. Páginas de espuma, 2009

2.083 – Literal

david_lagmanovich_jmv  Mi mente es literal. Cuando les sugerí que probaran la fruta del árbol, quise decir exactamente eso. No es culpa mía si ellos tomaron mis dichos, inocentemente gastronómicos, en un sentido metafórico que irritó al dueño del jardín -dijo la serpiente.

David Lagmanovich
Los cuatro elementos. Ed. Menoscuarto.2007

2.034 – Apareció…

espido freire4  Apareció súbitamente, caído de la nada, en medio del camino. Los habitantes de la zona se lo llevaron a casa, creyendo, al ver sus alas, que era un mensajero celestial. A partir de entonces, cada noche, una doncella fue encontrada muerta con dos cicatrices bermejas en su cuello.

Espido Freire
Cuentos malvados. Paginas de espuma. 2010