El hombre del tiempo predijo una borrasca de letras «ene». Salí a la calle y unas finas «enes» Times New Roman cuerpo siete mojaron mi pelo. Abrí los brazos y un chaparrón de Tahoma veinte en mayúsculas me caló entero. Emocionado, chapoteé en un charco de «enes» Courier New en negrita hasta que se pusieron en cursiva. Tras el aguacero, el viento alejó los oscuros nubarrones de Aria¡ Black. Ahora brilla el sol y compruebo aterrado cómo comienzan a evaporarse las «enes» de los jardines, de los carteles, de los grafitis, incluso de los cue tos.