1.863 – El hijo pródigo

alonso-Ibarrola32  ‘Ahora vuelvo», dijo cierto día a sus padres y en diez años no supieron nada más de él. (Al día siguiente de su marcha descubrieron que se había llevado todo el dinero del arcón). Su novia guardaba la ausencia y esperaba vanamente una carta que jamás llegaría. Su padre, por el contrario, se sentaba todos los días, al atardecer, bajo la gran cruz del calvario, a la salida del pueblo y observaba con impaciencia y ansia el horizonte. Estaba firmemente convencido de que un día regresaría… Y así fue. Su silueta inconfundible comenzó a perfilarse y el padre no pudo por menos que exclamar: «¡Es él!». Acto seguido cogió una piedra del camino y se la arrojó con fuerza. El hijo, asombrado, se detuvo y logró esquivarla. Ante la segunda, que pasó rozando su cabeza, puso pies en polvorosa. «¡Sinvergüenza!», exclamó su padre, limpiándose con saliva las manos mientras observaba cómo se perdía de vista la figura de su hijo. La novia lloró cuando le contó lo sucedido. «No te preocupes, volverá…». Efectivamente volvió… diez años más tarde. Ya para entonces sus padres habían muerto y su novia se había casado y tenía cinco hijos.

Alonso Ibarrola
No se puede decir impunemente ‘Te quiero’ en Venecia.Visión Libros. 2010
http://www.alonsoibarrola.com/

1.862 – Sirena en silla de ruedas

carmela greciet2  La sirena pidió a los servicios sociales que la llevaran con urgencia tierra adentro porque iba a surcar los mares el atractivo, astuto, fecundo en ardides, saqueador y felizmente casado Ulises. Algunos días de sol la llevan al parque de paseo y a veces se la puede ver con su hermoso pelo suelto, leyendo a Joyce junto al estanque. Lleva una mantita de cuadros sobre —la que dicen es— su majestuosa cola plateada, y ya nunca nunca canta.

Carmela Greciet
http://www.revistaclarin.com/505/carmela-greciet/#sthash.OQ1Nsocr.dpuf

1.861 – Última cena*

angel olgoso 2  El día de los ácimos, mientras celebra la pascua con sus discípulos, dice el Maestro: «Antes de que yo padezca, tomad y comed, este es mi cuerpo. Bebed todos de mi sangre de la alianza. Haced esto en recuerdo mío y para remisión de los pecados». Pronto se advierte la simpleza de los doce, pues hacen una interpretación literal de los deseos del Hijo del hombre: comen su cuerpo y beben su sangre, según lo decretado por Él, aunque prevalece la abnegación sobre el apetito. Es así como, en lugar del Maestro, se crucifica a uno de los doce discípulos; el mismo que, al dudar de la misteriosa naturaleza de aquella comida de Pascua, pensaba irse de la lengua.

Ángel Olgoso
La máquina de languidecer. Páginas de espuma.2009

*A Norberto Luis Romero

1.858 – 7. El discípulo

marco_denevi  Durante largo tiempo el discípulo es atendido por un ayudante del Maestro.
¿Cuándo conoceré al al maestro?, pregunta el discípulo. Todas las veces el ayudante le responde de mal modo: Cuando seas digno de él. El discípulo inclina humildemente la cabeza y estudia con ardor para ser digno del Maestro. Hasta que comprende que el ayudante es el propio Maestro y que ha sido él, el discípulo, quien lo rebajó de categoría. El Maestro lo había sabido desde el primer momento y se había vengado con aquella arrogante contestación.

Marco Denevi
Diez ejercicios

1.857 – No envejece el amor

orlando romano  La abuela se había casado y enviudado en siete oportunidades. Enterró a su último esposo a los noventa años y vivió hasta los ciento quince.
“El buen sueño es hermano de la supervivencia”, comentaba la familia: ella se encerraba en su dormitorio a las diez de la noche, y aparecía, siempre radiante, bien entrado el mediodía.
Por su diario íntimo se supo que a lo largo de aquellos últimos veinticinco años, por las noches, se consagraba al ardiente recuerdo de los finados, a veces de dos o más al mismo tiempo.

Orlando Romano

1.856 – Ignacio Cremón

fernando l aranoa  Es el patrón de los narcotraficantes, y ante él hincan rodilla como beata matones, sicarios y escuadroneros. Asesinos confesos procedentes de los más remotos lugares del país recorren enormes distancias para presentarse ante él y obtener sus favores. Los criminales le piden consejo para los golpes que vendrán, y ruegan su mediación para que triunfe un asalto, un degollamiento, o la matanza colectiva que planean en un suburbio de la ciudad.
Los votos que se le ofrecen a cambio son malas acciones, y las ofrendas sólo pueden haber sido obtenidas mediando delito: sustraídas, producto de extorsión o de chantaje o, en su defecto, adquiridas en el mercado negro.
Sus protegidos le envían un mariachi cada vez que un cargamento cruza sin problemas la frontera y corona su objetivo al otro lado. Algunas noches se pueden encontrar ante su santuario hasta doce formaciones completas tocando desconcertadas, interrumpiendo el tráfico.

Fernando León de Aranoa
Aquí yacen dragones. Seix Barral, Biblioteca Breve.2013

1.855 – La conferencia

PedroHerrero    La joven que se ha sentado en la primera fila del auditorio viste una falda negra, no muy ceñida, bajo la cual luce medias negras también, que acaban en una fina blonda trenzada, llena de picardía. Ese detalle tan sugestivo ha quedado patente cuando ha cruzado las piernas, en un gesto fugaz, discreto, presuntamente involuntario.
El conferenciante ha hecho como que no se ha dado cuenta. Pero internamente se ha sentido turbado, sacudido por una visión que -según su criterio- contiene en sí misma la más genuina recreación de la belleza. Aun así, mientras el resto del público va tomando asiento en la sala, hace un esfuerzo supremo por no volver a mirar en la misma dirección, y se concentra en los datos objetivos sobre los cuales piensa argumentar su repaso a la difícil –más bien crítica- situación financiera por la que atraviesa el país.
Pero ¿qué datos objetivos? ¿Qué crisis ni qué niño muerto? ¿Cómo se puede seducir a una dama augurando la ausencia total de perspectivas de crecimiento? ¿Qué mujer caerá rendida a sus pies después de que vaticine, con pruebas tan contundentes que no merecen discusión, el inevitable colapso de la economía?
A todo esto, el público ha acabado ocupando la sala por completo, en respuesta a la enorme expectación creada por la fama del conferenciante. Y este, después de dar las gracias a los presentes por su asistencia, se dispone a empezar su charla reconociendo, antes que nada, que la esperanza es algo que jamás deberíamos perder.

Pedro Herrero
http://www.humormio.blogspot.com.es/2013/02/la-conferencia.html

1.854 – Mujer medio desierta

Lorena escudero  Ella no se enfada. Sabe que la intención de él es ayudarla y por eso no se enfada. Aunque a menudo se siente incomprendida y retrocede, como empujada se separa de la fértil costa hasta una zona donde ella es más árida, donde tiende al desierto. En momentos así no dice nada, se muerde los labios secos y se va a la cama. Él cree que todo está bien porque los ojos de ella no se humedecen y no sabe que peor que la lágrima es su ausencia, y se duerme tranquilo a su lado. Ella sueña toda una noche de arena y se esfuerza por cruzar el desierto, para así al día siguiente amanecer de nuevo en el verde y sentirse bosque y cerca del mar. Pero si no consigue cruzarlo, si queda anclada en esa zona… Entonces el hombre despierta y encuentra junto a él un montón de tierra seca. Y el hombre llora sin pausa porque él es medio océano, y no han sabido inundarse a tiempo.

Lorena Escudero
http://nalocos.blogspot.com.es/2013/06/lorena-escudero-1.html
https://veintisietelorenaescudero.wordpress.com/