1.517 – Preguntas abiertas…

Pedro sanchez negreira En el instante en que le doy la espalda –después de un polvo subrepticio en el cuarto de los manteles del restaurante donde celebra la comunión de su hija pequeña– con el vestido aún arrollado alrededor de su cintura y el tanga en el suelo –enganchado al tacón de su zapato de fiesta– me pregunta, en un susurro como de letras minúsculas, si la amo de verdad o lo hago sólo por joder a su marido. Su marido –conviene aclararlo– no es otro que el cabrón de mi jefe……..
Me vuelvo y tomo su cara entre mis manos, mientras dejo que mi mirada se pasee por su piel percudida en un falso moreno, como de cartón antiguo. Me acerco dos pasos hacia ella hasta notar el roce de sus pezones en mi camisa. Al tiempo que cuelo mi muslo entre sus piernas, acerco mi boca a su oído con el único fin de que mi perfume se pegue a sus dudas. Entonces la miro a los ojos y sonriendo le respondo: «¿Tú qué crees?».

Pedro Sánchez Negreira
http://nalocos.blogspot.com.es/2013/01/pedro-sanchez-negreira.html

1.510 – La calle

pedro-arturo-estrada-2 Cuando tomó por la vieja calle —a esa hora irregular—, rumbo a su casa, algo en su corazón más que en su mente le advirtió del peligro. Sin embargo, la costumbre, la inercia o esa extraña fascinación que experimentan los suicidas, le hizo avanzar casi tranquilo bajo la luz exigua de una lámpara, a través del silencio sólo disturbado por el eco de sus zapatos. Cuando se dio cuenta, notó entonces que aquel no era más su rumbo de siempre. Ahora, hipnotizado, caminaba descalzo —ya no había ningún eco—, sobre la superficie antigua y terrosa de su olvidada callejuela de infancia: alcanzó a advertir la vieja casa, la puerta abierta y de nuevo, como la primera vez, el mismo, oscuro abandono.

Pedro Arturo Estrada
Deshistorias, Cuadernos Negros, Calarcá, 2012.
http://documentaminima.blogspot.com.es/

1.503 – Palomeras de San Roque

julia otxoa_2 «Palomeras de San Roque» es uno de esos lugares estratégicos de montaña donde los cazadores, escondidos en casetas camufladas, cazan a red la paloma torcaz que ~ en el otoño hacia África.
Pervive en el lugar todavía, un rito de matanza ancestral, un impresionante espectáculo que mueve cada año miles de curiosos. El acto consiste en que los cazadores, una vez que tienen a los cientos de palomas atontadas bajo la red, las van sacando una a una, degollándolas con certeros mordiscos.
Una vez terminada dicha ceremonia de muerte, el rito continúa y esos cazadores, con los labios aún chorreando sangre, besan en la boca a las mozas que quieren buscar novio. Ya que dice la leyenda que los besos mojados en sangre de paloma son los mejores aliados del amor.
No obstante, también se cuenta que durante las noches de luna llena, los cazadores incendiados de pasión amorosa, desenfrenadamente, acarician con los dientes el cuello de sus amedrentadas esposas.

Julia Otxoa
La otra mirada.Antología del microrelato hispánico. Ed. Menoscuarto.2005

1.496 – La seducción

Antonio_Di_Benedetto_1 El hombre logra en sueños lo que no logró despierto: seducir a una mujer carnal, perfumada y esquiva.
Lo despierta un golpe en las costillas: la esposa, que duerme con él, le ha hundido el codo en el costado.
Ha soñado que el marido se ha dejado seducir por una mujer carnal, perfumada y esquiva, a quien ella no conoce.

Antonio Di Benedetto
La otra mirada. Antología del microrrelato hispánico. Ed. Menoscuarto. 2005

1.482 – El Gran Garabaña

ana maria shua 3_b La magia tiene límites. Ni el más audaz de los magos se atreve a prometer que podrá cumplir un deseo cualquiera, incluso un deseo sencillo, de sus espectadores. Pero el Gran Garabaña promete, con gran despliegue de artificios, lo contrario. Con su magia puede lograr que tus deseos no se cumplan jamás. Su fama internacional seguirá creciendo mientras nadie se atreva a ponerlo a prueba.

Ana María Shua
Fenómenos de circo. Ed. Páginas de espuma. 2011

1.475 – El que corre tras el río

rafael perez estr22 Vi a un muchacho que corría a la orilla de un río. Corría siguiendo la dirección de las aguas, y tropezaba frecuentemente con los chopos.
– Adónde vas- me atreví a preguntarle viéndole tan angustiado.
Y él, con voz entrecortada por el llanto, me respondió:
– En busca de mi reflejo, que se lo lleva el río

Rafael Pérez Estrada

1.468 – ¿Quien es la víctima?

ana maria shua Los payasos actúan en parejas. Por lo general uno de ellos es víctima de las bromas, trucos y tramoyas del otro: el que recibe las bofetadas. Las parejas pueden ser Augusto y Carablanca, Pierrot y Arlequín, Penasar y Kartala, el tonto y el inteligente, el gordo y el flaco, el torpe y el ágil, el autor y el lector.

Ana María Shua
Fenómenos de circo. Ed. Páginas de espuma. 2011

1.461 – Tierra en los ojos

patriciaestebanerles_72ppp Y de repente mi hermana Leonor se incorporó dentro de su ataúd y me apretó el antebrazo. Lloré de felicidad, pensé que después de todo Dios había atendido mis plegarias y su muerte no había sido más que una pesadilla. Pero entonces ella soltó una carcajada de ultratumba y dijo todo aquello de que llevaba diez años acostándose con mi marido en mis narices, sin que yo me enterara de nada porque era tonta perdida. Luego volvió a morirse y yo me pasé el resto del velorio con los ojos secos y su mano entre las mías, clavándole el filo de una llave en la palma hasta que cerraron el féretro.

Patricia Esteban Erlés

1.454 – Yo no me considero un funcionario corrupto

armando_jose_sequera ¡No, yo no soy, yo no me considero un funcionario corrupto, porque un funcionario corrupto es un individuo que no tiene vergüenza, que carece de moral y que ha perdido el sentido ético…! ¡Yo no, yo todavía me sonrojo, cuando me sobornan…!

Armando José Sequera
La otra mirada.Antología del microrelato hispánico. Ed. Menoscuarto.2005