He olvidado mi nombre. He olvidado el objetivo de mi vida. He olvidado mi identidad. Cuando trato de recordar sólo alcanzo por un momento que era fuerte, valiente y sin temor a nada. Parece que otros andan perdidos como yo, sin memoria. Especialmente los jóvenes. Tienen una memoria tan corta, mucho mas corta que la mía. Pienso que si el futuro depende de la juventud, lo que nos espera no es nada bueno. No les interesa el presente, mucho menos el futuro. Ayer en clase de español expliqué los significados del amor platónico, del honor, de la lealtad. Me basaba en el Quijote. En sus caras vi la indiferencia. Cuando les llamé la atención se burlaron de mí. Les interesa la violencia porque cuando comenté el pasaje en que el Quijote pone a la guerra por encima de las letras vi una sonrisa de aprobación en sus caras. En la cafetería se enfrentaron dos chicos que están en la clase de español pero pertenecen a pandillas diferentes. Quise apartarlos pero un sonido seco retumbó en la cafetería. Un calor penetró en mi cuerpo mientras sentía que todo se oscurecía. En esas tinieblas trato de recordar pero en ese momento ninguna imagen logro sacar de mis recuerdos.Janice Lay