La letra A se ha negado a trabajar. Primero fue la mayúscula pero pronto la siguió su hija menor. Poco a poco, párrafo a párrafo han ido cerrando las factorías y lo que nos queda es el consuelo de haber conocido tiempos en los que podíamos escribir cábala o palabra, esconder un as en la manga o ir a los sitios a pie o a caballo.
Dentro de poco será un bonito recuerdo y tendremos que _costumbr_rnos _ decir que es otr_ letr_ l_ primer_ del _beced_rio.
_diós.