Para obtener el permiso de armas, las autoridades dispusieron un test psicológico tan estricto, que aquellos que lo pasaban se daban cuenta de que las armas no les hacían puñetera falta.
Para obtener el permiso de armas, las autoridades dispusieron un test psicológico tan estricto, que aquellos que lo pasaban se daban cuenta de que las armas no les hacían puñetera falta.