1.662 – Valentina

daniel sanchez bonet Se acostó por primera vez con ella en su nuevo piso. Él dice que fue un flechazo, una obra del destino. Ella, que nada más verlo supo que él era el hombre de su vida. Una vez dentro, él explicó que todo sucedió cómo si se hubieran conocido de siempre. Ella, que nunca le había pasado nada igual. Ya en la cama, entre las sábanas, él sintió que ella era la cosa más bonita que jamás había visto en su vida. Ella, que fue como una primera vez.
Al día siguiente, él conoció a Valentina.
Se acostó por primera vez con ella en su nuevo piso. Él dice que…

Daniel Sánchez Bonet

http://microrrelatoapeso.wordpress.com/2012/02/18/valentina/

1.661 – Hábitat

angel olgoso 2 A las doce y veinte de un sábado soleado de octubre,contra un rincón de la cocina de su vivienda en un pueblecito cercano a la industriosa capital de la provincia, el hombre golpea a la mujer que castigará al hijo que dará una patada al perro que morderá al gato que perseguirá al ratón que abatirá a la cucaracha que atrapará al gusano que devorará al hombre.

Ángel Olgoso

La máquina de languidecer. Ed. Páginas de espuma, 2009

1.660 – Palabras parcas

luisavalenzuela Abelardo, Arsaín, astuto abogado argentino, asesor agudo, apuesto, ágil aerobista acicalado. Atento. Amable. Amigo asiduo, afectuoso, acechante. Ambicioso. Amante ardiente, arrecho. Autoritario. Abrazos asfixiantes. Asaltos amorosos, arduos, anhelantes, ansiosos, asustados. Aluvión apagado, artefacto ablandado, apocado. Agravado. Altamente agresivo, al acecho, Abelardo Arsaín. Arma al alcance, arremete artero, ataca arrabiado, asesina. Atrapado. Absuelto: autodefensa. ¡Ay!

Luisa Valenzuela

1.659 – Virgen

teresa servan2 Liberado al fin del bastón blanco, el hombre ciego se recuesta en la cama junto a la muchacha. Su barba recia contrasta con la suave melena femenina, empapa el olor que ella desprende e imagina sus curvas.
Tumbada junto a él, la joven parece una niña, duda, es la primera vez que se ofrece a un hombre y el rubor de sus manos delata la timidez virginal. Entonces, olvida el bastón y el perro que custodia la puerta y, pudorosamente, apaga la luz.

Teresa Serván

1.657 – Todos callados en familia

curso-de-retiro-bombilla-fundida-Aneto1 Cuando era más chico, y se cortaba la luz en la casa de mis viejos, nos quedábamos todos en la cocina sentados. Mirábamos fijo la vela que hacia equilibrio en el medio del plato hondo, transparente. Se iluminaban nuestras caras. En silencio esperábamos ansiosos que vuelva rápido la luz, para poder encender el televisor.

Leandro Lozano

http://www.cuentosymas.com.ar/blog/todos-callados-en-familia/

1.655 – Tardes de estío

agustin martinez valderrama2 Sucede en esas tardes afables, discretas. En esas tardes afables y discretas que tiene el estío, y que auspician que dos hombres se sienten en un mismo banco, bajo un fresno, un roble, o un sauce llorón, donde además canta diáfano el mirlo, la alondra, el petirrojo, no sabría decir.
Sucede, digo, que los dos hombres – pongamos Juan, pongamos Luis – se sientan; y al sol conversan acerca de sus cosas, de sus vidas, a saber. Así hasta que las nubes tiznan el cielo, y a lo lejos esplende un relámpago azul.
Sucede, insisto, que ni éste desvela a Juan y a Luis – o como quiera que se llamen – que no suelen advertir que en una de esas murieron. Así, ambos volverán a encontrarse mañana en otra tarde afable, discreta, de esas que tiene el estío, y que suelen ser siempre distintas, efímeras, luminosas.

Agustín Martínez Valderrama

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1.653 – Profetas y cataclismos

a_m_SHUA 11 El éxito de sus palabras hizo fracasar su misión. La profecía fue escuchada y reconocida. Los hombres cambiaron su conducta impía y se evitó el fuego y el azufre, se evitó el horror, no sucedió la lluvia de muerte.
Así, por falta de plaga o cataclismo, jamás logró acceder al rango de profeta ni pudo el Más Alto mostrarse en todo su poder. Sólo se envían desde entonces profetas monótonos o tartamudos, débiles en el arte de la oratoria; es importante, sobre todo, que carezcan de carisma personal.

Ana María Shua

Por favor sea breve. Ed. Páginas de espuma, 2001