Era de noche y me encontré al poeta: estaba tiritando de inédito.
Autor: Carlos
Generador de cuentos
Un escritor muy gandul programó su ordenador para que escribiera cuentos de cien palabras al azar, sin tener que pensar por sí mismo los argumentos. Éste fue el primer cuento que produjo automáticamente, y él se quedó estupefacto, pues relataba justamente su situación. Pensando que su generador de cuentos predecía el futuro, fue haciéndole crear historias y más historias, pero el resto fueron estúpidos relatos: amores y desamores de gente inventada, que ni siquiera tenían calidad para ser publicados. Y eso que aquí ya se le advertía de que no serviría, y de que debería volver a imaginar. ¡Qué tonto!
Jordi Cebrián
Volver
Cuando Raúl Gómez regresó a su pueblo de toda la vida, vio todo muy cambiado.
Tanto, que la torre de la iglesia le llegaba apenas a la altura de sus rodillas.
Jorge García Torrego
Cuento imposible
Soy tan feliz.
Isidoro Blaisten
Greguerías
Daba besos de segunda boca.
Ramón Gómez de la Serna
El collar que me compré
Al volver de vacaciones mis compañeros de trabajo observaron el collar que llevaba y dijeron que estaban de acuerdo conmigo. Yo lo compré porque era bonito, e ignoraba que tuviera significado alguno, así que sonreí estúpidamente y al llegar a casa busqué por Internet sin encontrar nada. Pero en la calle muchos se cruzan conmigo sonriendo de manera cómplice. Hoy, en el ascensor, una chica vio mi collar y me besó. “Yo también”, me dijo, “yo también”, y se fue sonriendo. Por la tarde un vecino bigotudo me hizo lo mismo. Estoy por dejar de llevarlo, pero es tan bonito…Espíritu
En estas humildes palabras está encerrado todo el espíritu de su autora: «Socorro, socorro, sáquenme de aquí».
Ana María Shua
V
Un día todas las v cortas del mundo bolaron en bandadas representando una graciosa forma en el horizonte y que ahora algunas abes imitan.
Lilian Elphick
Se llama rielar…
Se llama rielar al resultado defectuoso que obtiene la luna cuando intenta posar en el agua para los poetas.
Dormir…
Dormir en un prado de comas, bajo un viento oscuro de acentos.
Max Aub