No le fue bien a Cupido con Guillermo Tell, aunque dos días más tarde, sus flechas quedaron olvidadas debajo de una cama de sábanas perfumadas.
3.164 – 188
3.163 – Esperanza
3.162 – La misma fecha
Fue la misma fecha en la que Pablo te dijo que si delatabas a aquellos polis verías su corazón ante tu puerta. La misma fecha en la que aparecieron los tipos con la moto y amenazaron con incendiar tu casa si seguías en tus trece. La misma fecha en la que yo te dije, chica, lo mejor es que te olvides de todo y te vengas conmigo y tú me respondiste, aguantaré, aguantaré, aunque sea lo último que haga en mi vida y yo te contesté casi en broma, no, si va a ser verdad que seré yo quien te mate. La misma fecha, ¿recuerdas?, y ya ves lo sutil y preciso que acaba siendo el destino.
Manuel Moya
3.161 – El filósofo…
3.160 – 835
3.159 – Lealtades incompatibles
3.158 – Amor y basura
Correr una vez más en medio de la noche al vertedero. Sumergirme hasta el cuello en la montaña hedionda que emana gas y moscas. Buscarte y rebuscarte frenético y a tientas entre el caldo de grasas y vísceras podridas, de vinagre y de bilis, de orines y cebolla, de entrañas maceradas, de amoniaco, de sangre. Encontrarte indefensa y fetal y rescatarte. Cargarte a mis espaldas como un fardo humeante y, ya en casa, amor mío, limpiarte la carita y desamordazarte y regresarte y besarte y peinarte y amarte, amarte, amarte hasta que ya de hastío pueda odiarte. Hacer entonces, contigo, un fardo, vida mía, y arrojarte después a la basura, para de nuevo correr al vertedero, y una vez más, mi amor, poder salvarte, amarte, odiarte y arrojarte.
Carmela Greciet
3.157 – Y me basta cerrar los ojos…
3.156 – Oficios Navideños
Patricio siempre dice que el momento propicio para robar un banco es el 24 de diciembre a las doce de la noche, cuando el escándalo de los petardos disimula el estruendo de la molotov que hace añicos la caja fuerte.
Por lo general lo dice después de las doce, después del brindis con la familia, en el bar de siempre, con los amigos de toda la vida. Alguien le recuerda que es portero de escuela hace treinta años. Más a mi favor, dice, ¿quién va a sospechar de un portero de escuela?, y agrega nuevos detalles del golpe.





