1.539 – Cómo se pescan calamares

calamar El calamar tiene ocho brazos que puede replegar sobre su cabeza: de tal modo se esconde de cualquier enemigo. Para protegerse mejor, también suelta un líquido muy negro, la famosa tinta que le sirve para ocultarse al menor peligro.
Cuando los pescadores ven que el agua se pone negra echan la red y así pescan fácilmente a los calamares.

Anónimo chino

1.538 – Un cuento corto pero pesimista

Perich Fernando Colomín descubrió hace veinte años, el secreto de la Inmortalidad. Desgraciadamente se trataba de un procedimiento muy costoso y Fernando Colomín murió antes de haber encontrado a nadie que quisiera costear su invento. Dicen que murió bastante desengañado.

Jaume Perich
Autopista. Ediciones Estela. Barcelona. 1970

1.537 – Despedida de amor en el bar

carola aikin Quizá aún la amaba cuando me desabroché la blusa allí mismo, en el bar, secretamente esperando volver a seducirla: «sólo por esta noche», susurré en su nuca de niño. Pero ella fue implacable. Ella tomó la pajita de aquel vaso pringado de nuestros besos confundidos, avergonzada sin duda, o violentada, o qué sé yo, y delante de todos la introdujo en mi pecho. Lentamente sorbió la sangre que fluía desde el corazón hasta dejarlo tan vacío. «Ya no queda nada», me dije, le dije.Y antes de morir bebí las lágrimas que caían de sus ojos voraces.

Carola Aikin
Por favor, sea breve. Edición de Clara Obligado. Ed. Páginas de espuma. 2001

1.536 – Burbuja inmobiliaria

alejandra d o Para empezar, un dúplex fue su mayor ilusión. La pasión arriba y la cocina abajo.
Tres años más tarde, fue suficiente con una sola planta.
Al colmarse el salón de juegos infantiles, se adosaron a un chalet.
Cumplido el ciclo, los hijos desplegaron las alas. Desde entonces les basta con dormir en soledades separadas.

Alejandra Díaz-Ortiz
Pizca de Sal.Trama Editorial 2012

1.535 – En coma

PedroHerrero La señora ha entrado en coma tras el accidente, y los médicos no quieren que su marido alimente vanas esperanzas. Sin embargo, el hombre se vuelca a fondo en intentar que su pareja recobre el contacto con la realidad. Permanece junto a ella todo el tiempo en el hospital, le habla en susurros, le explica los viajes que hicieron de novios, le canta antiguas melodías, incluso le aplica en el cuello su perfume favorito, por ver si reacciona con el aroma. Nada de eso da resultado. Un día, ordenando la ropa de su mujer en el armario de casa, descubre unas cartas de amor, remitidas al parecer por un amante secreto, escritas en un lenguaje ardiente y desenfrenado. Sintiéndose humillado, el hombre deja de visitar a su esposa durante una buena temporada. Pero al final, se arma de valor y regresa a su lado con las pruebas que demuestran que le ha sido infiel durante tantos años. Se coloca junto a ella y le lee, con voz profunda y seductora, como si él mismo las hubiera redactado, cada una de las cartas. El esfuerzo le deja tan exhausto, que acaba dormido en el sillón del familiar acompañante. Lo despierta la enfermera, horas más tarde, visiblemente alterada, para darle una muy buena noticia.

Pedro Herrero
http://www.humormio.blogspot.com.es/2009/09/en-coma.html

1.534 – Variaciones

fernandoleon Según un estudio reciente, son muchos los aspectos ligados a nuestra personalidad que creíamos inmutables y sin embargo experimentan variaciones a lo largo del día, a causa de factores ambientales sin importancia aparente.
Sin que hayan podido establecerse conclusiones de orden causal, los autores del estudio dan por probado que el hombre adelgaza de manera momentánea cuando pasa por delante de un espejo o ante una mujer de belleza contrastada. También que su estatura se reduce al fichar por las mañanas a la entrada del trabajo, y los domingos en casa de los padres de ella. Su capacidad intelectual disminuye ligeramente en las gradas de los estadios de fútbol, y de manera significativa cuando le es presentada una mujer de indudable atractivo, viéndose comprometidas en tales ocasiones capacidades verbales y motoras que creíamos perdurables.
El mismo estudio demuestra que la tristeza se acentúa al pasar ante una estatua ecuestre, frente al portal de un antiguo amor, o cuando rellenamos formularios.
Sus autores consideran probado asimismo que la belleza de la mujer se multiplica exponencialmente mientras hace el amor y cuando se emociona de manera inesperada. Por el contrario, se ve seriamente mermada cuando se enfada al encontrar la tapa del retrete abierta.
La belleza del hombre se multiplicaría también mientras hace el amor, llegando a triplicar sus valores absolutos días después, cuando se lo cuenta a sus amigos en el bar donde se reúnen los jueves, pero alcanza su mayor expresión cuando lo recuerda pasados los años, un martes de otoño, en la soledad de su dormitorio.

Fernando León de Aranoa
Aquí yacen dragones. Seix Barral, Biblioteca Breve.2013

1.533 – Día de la diversidad cultural

eduardo galeano32 En 1906, un pigmeo cazado en la selva del Congo llegó al zoológico del Bronx, en Nueva York.
Fue llamado Ota Benga, y fue exhibido al público, en una jaula, junto con un orangután y cuatro chimpancés. Los expertos explicaban al público que este humanoide podía ser el eslabón perdido, y para confirmar esa sospecha lo mostraban jugando con sus hermanos peludos.
Algún tiempo después, el pigmeo fue rescatado por la caridad cristiana.
Se hizo lo que se pudo, pero no hubo manera. Ota Benga se negaba a ser salvado. No hablaba, en la mesa rompía los platos, golpeaba a quien quisiera tocarlo, era incapaz de realizar ningún trabajo, se quedaba mudo en el coro de la iglesia y mordía a quien quisiera fotografiarse con él.
Al fin del invierno de 1916, tras diez años de domesticación, Ota Benga se sentó frente al fuego, se desnudó, quemó la ropa que le obligaban a vestir y apuntó al corazón la pistola que había robado.

Eduardo Galeano
Los hijos de los días – Siglo XXI – 2012

1.532 – Olvido

Cesar Antonio Alurralde Busco a mi perro que lo apodamos «Olvido», cuyo mote jamás recuerdo. Mi mujer le colgó del cogote un collar con la palabra Olvido para ayudarme. Todo resultó en vano pues el perro se lo pasa en la calle. Yo en casa, y con mi falta de memoria trate de llamarlo por su nombre que siempre olvido, aunque de sólo pensarlo, él viene.

César Antonio Alurralde

1.531 – Augurios

isabel-cienfuegos4 En mi juventud en el Lacio, sacrifiqué gorriones y palomas. Más tarde, ya en campaña, halcones de fiero vuelo. Después faisanes, pavos de cola real tan azul como el cielo en los atardeceres del foro. Ordené a los arúspices extraer las vísceras para leer en ellas mi futuro. Ahora, en el lecho, ya abatido, daría el tiempo que me queda, por sentir la brisa de unas alas.

Isabel Cienfuegos

1.530 – Ballena mínima

rafael perez estr22 En el orden del miniaturismo animal brilla por su pequeñez la llamada ballena de los Sargazos. Su color tiene la claridad, la inquietante luminiscencia de la olivina y su fumarola la transforma a ojos de un raro observador en un nenúfar gaseoso. La leyenda le ha fabricado un origen mítico, y dice que en el primer día fue una muchacha alada, casi un ángel que huyendo de un arquero rijoso ocultó su gracia en el laberinto de lo vegetal oceánico; y así también, que su tamaño es sólo una defensa, una fuga ante un enamorado tenaz. Y añade que las sirenas, celosas de su hermosura, obligaron a los dioses a que la convirtieran en un vulgar mamífero. Mas aun así, los navegantes que le han dado caza celebran su poder amatorio y cantan la belleza única de sus pechos de niña.

Rafael Pérez Estrada