2.715 – Declaración voluntaria

eduardo Mancilla  Te amo más que a nada en el mundo, pero para ser leal, necesito confesarte que suelo mensurar la calidad, la humedad, la intensidad, la vibración y la profundidad de los besos que nos damos y me dejan temblando. Incluyo al experimento, el choque de lenguas, y el intercambio de fluidos. Esto es porque tengo un dispositivo bastante similar al de la escala de Richter. Ese instrumento de precisión se llama dentadura postiza.

Eduardo Mancilla
http://casimicrocuentos.blogspot.com.ar/

2.401 – Ocasión

Ruben-Abella-copia  Al cruzarse en la calle Preciados se miraron a los ojos y supieron en el acto que estaban hechos el uno para el otro. Pero ambos tenían prisa -él iba a visitar a un cliente, ella tenía hora en la peluquería-, y tras un instante de vacilación cada cual siguió su rumbo.

Rubén Abella
Los ojos de los peces. Ed. Menoscuarto, 2010

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2.394 – Magia al ralentí

Elisa_de_Armas  Cuando lo conocí era apuesto como un príncipe, pero en seguida empezó a redondeársele el vientre. Más tarde, mientras encogía poco a poco, los ojos se volvieron saltones, el cuello fue desapareciendo y un buche enorme creció bajo su mandíbula. De un tiempo a esta parte se le ha cubierto la piel de verrugas. Lo peor es la sospecha de que soy yo quien tiene la culpa, por no haber dejado de besarlo en los últimos treinta y cinco años.

Elisa de Armas