3.628 – 215

  Compra esta lámpara: puedo realizar todos los deseos de mi amo, dice secretamente el genio al asombrado cliente del negocio de antigüedades, que se apresura a obedecerlo sin saber que el genio ya tiene amo (el dueño del negocio) y un deseo que cumplir (incrementar la venta de lámparas).

Ana María Shua
Cazadores de letras. Ed. Páginas de Espuma.2009

3.627 – 214

  Lo cierto es que las sirenas desafinan. Es posible tolerar el monótono chirrido de una de ellas, pero cuando cantan a coro el efecto es tan desagradable que los hombres se arrojan al agua para perecer ahogados con tal de no tener que soportar esa horrible discordancia. Esto les sucede, sobre todo, a los amantes de la buena música.

Ana María Shua
Cazadores de letras. Ed. Páginas de Espuma.2009

3.624 – Casualidad

  Ocurrió cuando me disponía a bajar en mi parada en el preciso momento en el que tú te ponías de pie, preparándote para la siguiente. Casi más que tocarnos fue intuirnos, pero toda mi atención se concentró en esa porción de mí que apenas si te rozó, y sentí inmen – samente definido ese trocito de tu carne. Y nos miramos un instante, o menos, antes de que yo bajara.
Los dos sabemos de sobra que fue casualidad. La misma que ahora buscamos a diario cuando paso cerca de ti, sin que haga falta, al tiempo que tú te levantas sin necesidad.

Miguelángel Flores
De lo que quise sin querer – Ed. Talentura – 2014

3.621 – La calumnia

  Unas cartas anónimas iban a destrozar su vida… Unas cartas abyectas, groseras, infames, calumniadoras, estúpidas, que recibió el alcalde primeramente, luego el párroco, y después unas cuantas personas más de la pequeña localidad. El ignoraba la existencia de las mismas, pero observó, sin embargo, cómo poco a poco, paulatinamente, la gente dejó de hablarle. Lo mismo ocurrió con sus discípulos. Se preguntaba el maestro por la posible causa, si olería mal su aliento, si no aprobaban su sistema de enseñanza… El caso es que un día, harto de tanto vacío en torno suyo, abordó al alcalde, que paseaba por la plaza mayor, y le pidió hablar a solas… El alcalde se negó, enfurecido: «Por lo que pueda pensar la gente, más vale que no hablemos a solas…». Al maestro aquella respuesta le pareció una solemne tontería y no insistió.

Alonso Ibarrola
No se puede decir impunemente ‘Te quiero’ en Venecia.Visión Libros. 2010
http://www.alonsoibarrola.com/

3.620 – Cortejo

  Ya era hora de que a mí también me tocara. Al Rufi le tocó una el año pasado, y ahora es su novia formal. Y a un tío mío le tocaron dos seguidas. Con una se casó a su manera y con la otra montó un negocio en la habitación del patio. Ya lo decía mi padre: hijo, búscate una que no te contradiga y que no huya. Y hoy hubo tómbola. Yo a esta quiero conocerla antes. Ir poco a poco. Ahora mismo la saco de la caja. Mañana la desdoblo. Y si eso, a la noche, la inflo.

Miguelángel Flores
De lo que quise sin querer – Ed. Talentura – 2014