Capilla ardiente

Patricia CalveloFinalmente se ha quedado dormida. Después de llorar y llorar por él durante  tantas horas. Después de mirar y mirar las fotos de él y acariciarlas y  besarlas sin poder parar de llorar. Después de rezar y rezar para que él  vuelva. Después de encenderle una velita a San Antonio para que él vuelva. Y  otra velita a Santa Rita. Y otra a San Expedito para que él vuelva. Y sus  rezos son oídos: él vuelve. Un poco tarde, vuelve, porque el fuego de las  velas ya ha consumido todo: la imagen de San Antonio, la de Santa Rita, la  de San Expedito, las cortinas, la cama, las fotos de él, el cuerpo de ella.

Patricia Calvelo