Y dicen que en medio de la noche cobran vida, y que, cuando despiertas sobresaltado, esquivan certeros tus inciertos manotazos aprovechándose de la oscuridad, de tu estado de atolondramiento, de la dificultad para orientarte, de tu urgencia por llegar al baño, y que al amanecer contemplas horrorizado la prueba palpada de que aquello no fue sólo una pesadilla, ese halo cada día mas intenso, más oscuro e imborrable de suciedad que los rodea, y que cuidado lo hijosdeputa que son los interruptores.
Juan Ramón Santos