La risa un poco ronca y una barba que siempre pincha. Así es él. No es decir mucho pero es lo primero que Lola recuerda al pensar en él.
Sus compañeras se ríen porque está enamorada.
—¿Cómo te llamaba tu madre de pequeña? —nunca se lo habían preguntado—.
—Pues así te llamaré yo —le dice el hombre de la risa ronca.
Se ven cada día. Un ratito porque tiene que seguir trabajando. La Vero le ha dicho que ese amor le partirá el corazón. Pero para la Lola es lo único bonito de su vida, el único que la besa justo antes de que Lola tenga que cobrarle el servicio.
María José Villarroya Durá
Cadena SER – Relatos en cadena – Finalista 21/06/2012
http://www.escueladeescritores.com/relatos-en-cadena-2012