victor_garcia_anton  Dos compañeras se han encerrado en las cocinas del Local para amarse. Como necesitamos las cocinas, la asamblea ha propuesto habilitar la caseta del huerto como recinto alternativo para las amantes. El espacio de la caseta del huerto no es, ni mucho menos, tan amplio como el de las cocinas. Pero acondicionada y bien limpia, la caseta puede resultar un lugar agradable para cuatro o cinco personas.
Serán necesarios unos colchones, una despensa, mantas y almohadas, una estufa que funcione.
Habremos de convencer a las dos compañeras de que la caseta del huerto es tan buen lugar para amarse como las cocinas del Local y que, aunque es más pequeño, podrán establecerse en la caseta todo el tiempo que deseen. Quizás así, abran la puerta de las cocinas y se trasladen a la nueva ubicación.
Pero tardaremos todavía unos días en acondicionar la caseta. De manera que durante ese tiempo, salvo que las compañeras decidan darse un respiro, las meriendas vecinales se repartirán en la sala de baile.

Víctor García Antón
Volanderas. Ed Tres Rosas Amarillas.2014
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